¿Qué son los alimentos feculentos?
En esta denominación entran las siguientes categorías de alimentos:
- cereales: arroz, trigo, maíz, espelta, mijo, sorgo, quinoa, kamut, alforfón, cebada, mandioca...
- las patatas, batatas y boniatos,
- las legumbres: lentejas, alubias, garbanzos, habas, guisantes secos...
Hay que tener en cuenta también los derivados de los cereales:
- harina, maizena,
- pastas, sémola, bulgur, pilpil, polenta,
- pan, biscotes...
Aporte nutricional de los alimentos feculentos
Los feculentos están compuestos por:
- glúcidos, en aproximadamente un 60% de su peso en seco, lo que representa, como media, un 20% del peso cocido para las patatas, pastas, arroz, pero solo el 15% para las legumbres.
- proteínas vegetales: 8% del peso cocido para las legumbres o el pan, pero solo un 4% para las pastas, el arroz...
- fibra: especialmente las legumbres o los cereales integrales,
- minerales: potasio, hierro, magnesio, especialmente en las legumbres,
- vitaminas: en particular, la Tiamina.
¿Qué interés nutricional tienen los glúcidos de los alimentos feculentos?
Su papel principal es aportar energía. Deben representar la principal fuente de energía que necesitamos, seamos deportistas o no.
Los glúcidos totales deben representar del 50 al 55% del total de calorías del día. Este porcentaje aumenta con la actividad física, la intensidad y la duración del deporte.
Hay dos clases de glúcidos:
• glúcidos complejos: aportados por el pan, los cereales y los alimentos feculentos.
Los glúcidos complejos están formados por moléculas grandes (el almidón), que se degradarán lentamente durante la digestión, y moléculas pequeñas, como la glucosa, que utilizarán directamente nuestras células.
Cuanto menos refinados sean los cereales, más lenta será su descomposición. Por lo tanto, la glucemia (tasa de azúcar en la sangre) se regulará mejor y su impacto sobre el aumento de peso será menor.
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